Te juro que al verte sentí lo mismo que la última vez.
¿Qué? ¿Ganas de echar un polvo?
Si... y de tener una vida contigo.


lunes, 29 de noviembre de 2010

Destruction

Y reconozco que la culpa también es mía. En realidad, es nuestra.
Nos destruimos. Mutuamente y sin piedad. Nos hacemos daño pues es la única manera que tenemos de demostrarnos afecto. Si, nos dañamos pues no queremos que ninguno de los dos rehaga lo que queda de su vida después de lo que hubo entre nosotros. Porque somos cobardes y no nos atrevemos a decir lo que sentimos abiertamente.
Ambos hacemos ver al otro que pensamos que lo que siente es odio, pero son celos. Insufribles, frustrantes y obsesivos celos. Celos por el hecho de querernos tanto, y por no ser valientes para decirlo.
 

viernes, 26 de noviembre de 2010

Me.

Y es que yo no soy así.
Me doy asco. Es como si no lo pudiera controlar, como si un autómata decidiera por mi, como si no fuese capaz de controlar lo que antes tenía tan fácil arreglo, como si las situaciones siempre me superasen aunque ni ellas luchen por intentarlo, como si el hecho de pensarlo me hiciera daño, como si me corrompiera por el hecho de siquiera imaginarlo, como si la inexistencia de problemas significase fuente de problemas, como si me sintiera impotente ante lo que me pasa, como si lo único que encontrase cálido fuesen mis lágrimas, como si las miles de cosas buenas que me suceden no superasen con creces lo malo, como si estuviese borracha de sentido común, como si quisiera abandonarlo todo, como si el hecho de mirar atrás tornase grises mis ojos, como si mi voluntad hubiese sucumbido a sus  d e s e o s, como si viviera solo para eso, como si ya no existiera nada más.
Y eso me asusta, que el corazón sea quién dicte, que toda mi razón no sea capaz de encontrarle sentido, que el lío de sentimientos prevalezca sobre la racionalidad que me caracterizaba, que mi mundo se haya puesto patas arriba, que ahora tengan sentido cosas que antes no. Pero sobre todo, me asusta porque me gusta. Sin razón, sin lógica. Me gusta.
Y no es normal, no es típico en mí.
Pero lo más probable es que ahora mismo, yo sea  cualquier cosa menos yo.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Freedom

Corre. Sé libre, yo te dejo.
Haz todo lo que nunca has hecho, lo que ya has hecho, lo que sueñas con hacer, lo que nunca piensas que harás...
Hazlo todo. Nada, grita, baila, ama, haz el amor, viaja, besa, sonríe, come, bebe, sal de fiesta, no duermas durante 24 horas, ríe, llora de felicidad, patina, dibuja, escribe, vive la música, siente mil cosas al mismo tiempo, canta...
Aunque no sepas, aunque no debas hacerlas. Hazlas, hazlas todas. Pasa del que dirán, de los prejuicios, de las críticas, de los rumores, de las mentiras, de los complejos, de los cánones, de lo establecido, de lo correcto, de lo esperado.
Haz lo que quieras como quieras.
Ante todo, v i v e.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Maybe...

Quizás intente abarcar mucho y eso a ti no te vaya. Quizás sea muy posesiva pero no puedo cambiarlo. Quizás la culpa sea solo mía, por ver fantasma sin existir casa encantada. Quizás es que seas poco observador o que realmente no te importe lo que ves. Quizás es que no tienes valor para quitarte la venda o que solo yo me deshice de ella. Quizás es que realmente no te das cuenta, bueno... ni tú, ni nadie. Quizás es que soy demasiado paranoica, propensa al delirio, escéptica. Quizás le dé demasiada importancia a algo que para ti no la tiene. Quizás esta rutina me esté matando y me destroce. Quizás nunca sabré si lo que tú sientes llega a algo de lo que yo siento. Quizás no sea el ombligo del mundo, pero tampoco me reduzcas a pestaña. Quizás busqué en ti cosas que no podrías darme. Quizás te consideré una tabla de salvación y solo seas parte de un naufragio.
Quizás, quizás, quizás...
Quizás sea idiota.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Afraid

Y me da miedo.
Me da miedo saber que no te tengo, que no te tengo al menos completamente.
Me da miedo saber que puedo perderte, que puedo hacer o decir algo que signifique que esto termine. Me da miedo saber que no va a durar por siempre, que esto evoca a un final, que al empezar también termina.
Me da miedo. Me da miedo incluso el hecho de por qué pienso que esto va a terminar, debería disfrutarlo.
Me da miedo, y me da miedo porque empiezo a sentir algo demasiado grande.