Te juro que al verte sentí lo mismo que la última vez.
¿Qué? ¿Ganas de echar un polvo?
Si... y de tener una vida contigo.


sábado, 14 de agosto de 2010

NoLove

Si eres capaz de saber en que momento te enamoró,
que mirada fue o que sonrisa,
que palabra fue la desencadenante
Entonces, no es amor.
 

viernes, 13 de agosto de 2010

L♥veU

Quiero sentirte. Tenerte tras mi espalda, que me rodees con tus brazos por detrás. Quiero acariciar tu cara, entrelazar tu pelo entre mis dedos y perderme en tus ojos castaños. Quiero susurrarte mis sueños más descabellados y que tú me grites los tuyos. Quiero explorar cada centímetro de ti y que tu cuerpo no entrame ya ningún secreto. Quiero tenerte cerca para caer sin miedo, que al tropezar me ayudes y que cada día a tu lado sea una aventura. Quiero gritar a los cuatro vientos que te quiero y que ya  me cansé de ser cobarde.

jueves, 12 de agosto de 2010

U rn't here

Se sentía desilusionada.
Quizás porque no era lo que esperaba, porque la vida ya le había dado demasiados palos, porque las mariposas del estómago volaron lejos, porque el primer beso también fue el último, porque él y su corazón desaparecieron sin dar razones.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Lost

Ahógame.
En tus silencios, en tus miradas, en tus sonrisas. Ahógame entre tus brazos, entre tus dedos. Ahógame entre tu piel y la mía.
Ahógame en tu corazón.
Luego... rescátame

martes, 10 de agosto de 2010

Scape

Corrió. Corrió cuanto le dejaron sus piernas. Sin mirar atrás y sin rumbo. Lo único que buscaba era escapar. Dejar atrás un pasado que le atormentaba, que no le dejaba avanzar, que invadía sus sueños tornándolos pesadillas, que se escondía para aparecer en el peor momento, que teñía de oscuridad su corazón.
Supongo que es lo que se siente cuando has matado a alguien, ¿no?


lunes, 9 de agosto de 2010

Alone

Ella está ahí. Sentada, absorta en su propio pensamiento. Rodeada de gente pero sintiéndose tremendamente sola, desamparada. Oye retazos de conversaciones que no le interesan, que no quiere oír. Aun sí, escucha.  Escucha todo.
Pero... ¿quién la escucha a ella?

domingo, 23 de mayo de 2010

agua...

Agua. Agua que corre, que se desliza, que sigue imparable su curso, que no piensa parar nunca. Agua que baña mis párpados, ahora cerrados para evitarla. Mis mejillas color melocotón. Mi nariz, ni muy pequeña, ni muy prominente. Mis labios, carnosos y del tamaño preciso para que todos los rasgos de mi cara no sean algo grotesco. Se desliza juguetona por mi cuello, acariciándome en lugares donde nadie ha llegado aún. Y más abajo. Mis hombros, demasiado cuadrados. Parecen hombros de camionero, cosa que, lógicamente, no soy. Y sigue bajando. Empapa mis pechos. Erizados por el agua fría que me acompaña en este dulce baile. Y sigue bajando, y más, y más, y más abajo. Llega hasta mi ombligo. Lugar recóndito de este cuerpo mío. Y ella, pura transparencia, llega a rincones innombrables de mi anatomía. Espacios inexplorados, selva virgen de una mujer que aún no ha conocido hombre. Y discurre por mis piernas. Ni bonitas, ni largas. Piernas corrientes de una persona normal. Y mis pies reciben a mi purificadora con alegría. Cosa que me hace sentir viva.