Te juro que al verte sentí lo mismo que la última vez.
¿Qué? ¿Ganas de echar un polvo?
Si... y de tener una vida contigo.


martes, 6 de septiembre de 2011

Lovers.

¿Somos amantes? Amantes.
Eso suena bien.
Suena a encuentros sexuales en hoteles de mala muerte, a felaciones en bares de las afueras, a besos robados en probadores de Pull&Bear. Suena a sexo desenfrenado, a descubrir nuestros deseos ayudados por el otro. Suena a saliva, a jadeos y a corridas. Suena a condones de sabores, a vendas cubriendo los ojos, a nata sobre mis pechos. Suena a placer, a orgasmos, a lujuria, a respiraciones, a gemidos, a gritos, a exclamaciones. Suena a descubrir, a jugar con el dado. Suena a adicción, a heroína y a nicotina. Suena a alcohol, a embriaguez. Suena a perder el norte, a perder todos los puntos cardinales. Suena a dejarse llevar, a no pensar en las consecuencias, a no divagar sobre el futuro. Suena a desnudez, a cuerpos entrelazados, a miembros enfrentados. Suena a semen, al sesenta y nueve, a veinte mil inventos. Suena a piedras, a playas, a parques, a helados y granizadas. Suena a mi cama y a la tuya. Suena a olores mezclados, intercambiados, sacudidos y exprimidos. Suena a aventuras sin Indiana Jones, a música sin Bon Jovi, a lectura sin Ruiz Zafón. Suena a no buscarle explicación, a disfrutar y a sonreír.  Suena a mis deseos cumplidos cuando yo quiera hacerlos realidad, a ropa sobre la alfombra y a fantasías sexuales. Suena a querer, a desear, a predecir, a dibujar, a reinventar, a cabalgar y a desmontar. Suena a streep tees, a canciones insinuantes, a un picardías. Suena a sexo con música, a un tanga verde, a quitarlo a mordisco. Suena a arrancar la ropa, a desgarrar la piel, a destrozarle los labios a besos. Suena a todo y a nada


Por ahora, suena bien.

domingo, 4 de septiembre de 2011

I don't want.

Autista reconocida.
No quiero ver a nadie, hablar con nadie, reírle a nadie las gracias, ni siquiera aparentar estar bien para lograr la felicidad de los demás. No quiero tener vida social, amigos, contacto con el mundo exterior. Tampoco quiero tener que salir de mi burbuja de lectura y café. No quiero. No quiero relaciones, sentimientos o sonrisas de ningún tipo. No quiero risa que ahuyente las lágrimas, ni cuentos de hadas que me hagan soñar. No quiero verle el lado positivo a lo malo, guiñarle el ojo al destino, ni hacer planes que se destruyan en un instante. Ya no quiero ser romántica, ni detallista; el sentimentalismo me ha abandonado. No quiero estar bien, ni superarlo. Tampoco quiero pasar página, me gusta vivir estancada en esta. No quiero besar otros labios extraños, abrazar otras espaldas fortuitas, perderme en otros ojos marrones. Pero tampoco quiero no querer todo esto. No quiero aprender a volar por el mismo motivo por el que no quiero escapar de tu red. No quiero decir no cuando mis ojos gritan sí. te quiero, quiero estar contigo, quiero tenerte a mi lado, quiero que todo sea fácil. quiero volver a sonreír, quiero hacerlo a sabiendas de que eres la razón de esa sonrisa. Pero ahora, no quiero. No quiero que mi felicidad dependa de nadie. No quiero echarte de menos como tampoco quiero que tú no me eches de menos. No quiero llorarte aún, ni desearte lo mejor. No quiero que lo mejor no sea a mi lado. No quiero, no quiero. No quiero sentirte lejos teniéndote a siete centímetros de mí, ni sentirte cerca a mil kilómetros de distancia. No quiero. No quiero ese viaje a Londres, ni esa noche de musical. No.

Ya no quiero.

viernes, 24 de junio de 2011

THE moment.

Llega un momento en el que te cansas de reconstruirte, en el que no le encuentras un sentido práctico a seguir creyendo en tu realidad, en el que las lágrimas ya son un rasgo más de tu cara. Llega un momento en el que la risa se confunde con el llanto y las ilusiones se estrellan contra el muro de lo imposible. Llega un momento en el que el corazón ya no reacciona, las emociones ya no se expresan y los sentimientos ya no afloran. Llega un momento en el que terminas por NO sentir extrañeza pues te acostumbras a lo inverosímil de los hechos que se presentan, en el que las expresiones tienen cuatro significados antagónicos y distintos y en el que el brillo de tus ojos se ha esfumado. Llega un momento en el que ya no puedes sentir nada, un momento en el que ya has gastado todo lo que había en tu interior. Llega un momento en el que crees que no puedes confiar en nadie, en el que un sólo grano de arena construye la montaña. Llega ese momento y te arrasa, te acribilla a balazos, te despunta el alma, y retuerce tu entereza para sacarle todo su jugo. Pero de la misma forma en que llega ese momento, se va.


Se va ese momento al mismo tiempo que llega tu sonrisa.

martes, 7 de junio de 2011

Feelings.

Cuando te sientes a ras de suelo. Sin ganas de nada, pero sabiendo que lo único de lo que tienes ganas es de que todo se solucione. Sólo quieres que se quede en un susto, que él se tire a la piscina y si está de hundirse, que se hunda. Aunque tú nunca dejarías que pasara. Sólo quieres llegar un buen día y ver que la tormenta ha pasado, con sus consecuencias devastadoras y causando estragos a todo el que toca, pero ya ha pasado. Lo único que de verdad necesitas es volver a sentir lo del principio, con toda su dulzura, su intensidad y su novedad. Pero nada de eso va a pasar. Se han dicho muchas cosas como para omitirlas y te han dado tantos consejos. Consejos que apuntan a la misma solución y que no quieres seguir. Termínalo, acábalo, asústalo, ponlo celoso, juega con él. No quieres nada de eso, nada de eso te sirve porque no soluciona el problema simplemente crea uno nuevo.
Tendrás que vivir sin él, sonreír sin que sea él el motivo de todas esas sonrisas, explorar nuevos caminos con gente nueva, abrazar espaldas diferentes a la suya, besar labios completamente antagónicos a los de él. Tendrás que aprender a no hablarle, a no acariciarle, a no sentirle cerca a tu lado. Tendrás que aprender a no mirarle, a no cogerle de la mano por la calle. Tendrás que aprender a olvidarle, a mostrarte indiferente cuando encuentre un nuevo amor. Tendrás que aprender a vivir sin él.
O peor, tendrás que aprender a ser su amiga.
Y aprenderás todo eso, porque sabes que le quieres tanto, le has cogido tanto cariño, que no deseas perderlo por la estupidez de un amor que no encaja. Pero te dolerá, te costará horrores. Será el paso de tu vida que más esfuerzo te suponga y sin embargo, por él...


 lo darías cien mil veces.

domingo, 29 de mayo de 2011

IGNORE ME.

Si vas a ignorarme, hazlo bien. Táchame de tu vida, bórrame con esa memoria escurridiza que tienes, arráncame los pétalos como a una flor marchita, desgarra cada atisbo de la felicidad que pude conseguir. Empápame del egoísmo que te es propio, destroza mis recuerdos en fracciones irreconciliables, acaba con todo lo bueno que nunca podré alcanzar y pisotea lo que en un momento me perteneció. Escupe sobre todo lo que compartimos, haz trizas todos mis esquemas, hazme daño. Hazme daño y que duela. Oblígame a salir de tu vida, yo no soy capaz. Priorízate por encima de cualquier otra cosa, no te pongas en el lugar de los demás. Rasga mis ilusiones, dedicate a atragantarte con mis besos y a sazonar nis abrazos con hipocresía. Dime te quiero y después demuéstrame que no es cierto.


Si vas a ignorarme, hazlo bien.

sábado, 21 de mayo de 2011

That's girl.

Quizás no sepa sumar, no sepa que en la ecuación dos no cabemos. Quizás tampoco tenga mucha idea sobre restas, ni sobre como sobrellevar un desamor. Quizás tenga que perder para aprender a ganar, y quizás tu amor sea ligero y diáfano como el viento.

Pero yo soy la chica, la chica que se encarga de buscar impedimentos donde no los hay, la que retuerce las situaciones hasta exprimir lo peor de la gente, la que sonríe y te envía un dardo de morfina, la que si puede te pegaría la rabia, la que inventa mil excusas para no abrir su corazón, la que oprime sus deseos y falsamente envalentona su alma, la que asiente y sonríe cuando ni acepta ni es feliz, la que construye estereotipos de si misma y los vende para que no descubran como es, la que SIEMPRE da y tan pocas veces recibe. Soy la chica de las mil caras, las cien mentiras, los diez malos gestos y el único sexo posible. Soy la chica que todos consideran buena pero en la que anida una ponzoña más dañina que el cáncer más perverso, en la que lo blanco nunca será puro y en la que lo negro entrama su atractivo. Soy la chica de ninguna parte, de ningún lugar. La chica sin destino, sin casa y sin amor.


O quizás, simplemente, te echo de menos.

jueves, 5 de mayo de 2011

Want.

Quiero descubrir el sabor de tu pecho latiendo a mil por hora contra el mío, el olor de tu respiración en-tre-cor-ta-da y el tacto de esos ojos traviesos. Quiero conocer los secretos de tu cuerpo, conocerlos todos y jugar en ellos. Quiero conocer la intransigencia de lo prohibido y el morbo que encierra un beso robado, la impotencia del deseo no curado y la rebeldía de un corazón ingenuo. Quiero descubrir que no hay límites, que todo consiste en un hacer lo que me apetezca cuando me apetezca con quién me apetezca y en la postura que me apetezca. Quiero conocer el mapa de lo desconocido, el juego de miradas que te excita y el éxtasis de tus fantasías. Quiero ser dueña de tu apetito, alimentar tu lujuria con mis caprichos y mis desaires. Quiero discutir contigo en posición inversa, darte y recibir, terminar jugando al parchís sin quererlo. Quiero descubrir la llama del fuego encendido en cada rincón de tu cuerpo, oler la fiebre que empapa nuestros cuerpos y sentir que no tengo escapatoria. Quiero arrinconarte contra la pared y llevar mi imaginación al límite. Quiero que me susurres al oído, que gimas de pura necesidad, que tu lengua sea experta en la geografía de mi cuerpo y que nos perdamos juntos en el océano Pacífico. Quiero perder la noción del tiempo, que siempre sea a ratos y que a ratos sea por siempre. Quiero ver el placer tatuado en tu cara de manera tan precisa que podamos disfrutar al mismo tiempo. Quiero emborrachar cada poro de tu piel, llegar al coma etílico del placer. Quiero que sin hablar, sepas lo que quiero. Quiero devorar cada centímetro de tu ser, saciar mi sed con tu sed y jugar al juego prohibido de las manos cintura abajo. Quiero perderme en tu cuerpo, sin temor y sin reservas. Quiero recorrer tu boca, a ciegas, sintiendo el anhelo de tus labios por los míos. Quiero usarte como más me convenga, jadearte, gemirte, agarrarte, besarte. Quiero desgarrarte el alma con unas manos como garras.


Quiero bailar contigo sobre una cama.