Te juro que al verte sentí lo mismo que la última vez.
¿Qué? ¿Ganas de echar un polvo?
Si... y de tener una vida contigo.


viernes, 4 de febrero de 2011

Rain.

-Ya no odio la lluvia.
-¿Y eso? - me mira sorprendido.
Estamos tumbados, acurrucados en mi cama, con una simple manta por encima. El invierno comienza realmente ahora, aunque llevemos casi dos meses en esta estación. Me acerco más a ti, me abrazo a tu torso sintiendo como tu pulso cardíaco aumenta y te beso en el primer sitio que encuentro, como hago cada vez que estoy mimosa. Todavía puedo acercarme más a ti, pero prefiero no hacerlo para poder perderme en tus ojos. Esos ojos tan bonitos que brillan, cuando no debieran, por una razón que desconozco. Y así seguimos en mi cama, con una simple manta por encima. Pero contigo a mi lado, no necesito más. Siempre estás calentito, eres mi estufita.
-Porque tú me has enseñado.
- ¿Yo? ¿Y como se enseña eso?
-Me has enseñado a no odiar la lluvia, con el simple hecho de ver tu expresión cuando llueve, por lo amplia que se vuelve tu sonrisa al ver las gotas caer, por el brillo que destilan tus ojos. Me has enseñado a no odiar la lluvia. Pero lo que es peor, me has enseñado a empezar a quererla.
- ¿Y es eso malo?
-No lo sé. Lo que sé es que eso rompe todos mis esquemas, todo lo que era, todo lo que sabía que era. Me reconstruyes y me haces a tu antojo, pero sin tener ni idea de ello. Y nadie había podido hacer eso conmigo. 



N a d i e.

martes, 1 de febrero de 2011

Black cat.

Y estiramos al máximo los 15 minutos que nos quedan antes de entrar a clase. Me hace un gesto, indicándome que me ruede hacia delante, y se sienta tras de mi. Abre sus piernas, haciéndome un hueco para que me apoye contra su pecho, pasa sus brazos alrededor mío y me abraza por detrás. Me encanta que haga eso. Pone música y me besa, continuamente, al despiste, me besa. En el pelo, en la oreja, en el cuello, en la mejilla.. Y cuando decido que quiero más, me giro y le beso en los labios. Dulce y sutilmente, con cariño, con delicadeza, con paciencia. Por primera vez en mucho tiempo, los besos no son bruscos e impregnados de un alto carácter sexual. Son besos tranquilos, sosegados, que saboreas incluso 6 horas después cuando decides ponerte a escribir sobre tu día. Son besos tiernos, acompañados de suspiros escondidos y de sonrisas no mostradas; pero están ahí, lo sabes e, internamente, lo notas. Son besos que expresan todo lo que no sé decir con palabras, lo que viniendo de mí es mucho decir. Son besos con los que quiero mostrarle que pase lo que pase, voy a estar siempre ahí; aunque lo nuestro no salga bien, aunque todo esto termine mal. Porque llegados a este punto sé que le quiero por encima de mi, y que su felicidad es mucho más importante que la mía. Porque son besos, besos con significado. Son besos...

y es amor.

jueves, 27 de enero de 2011

Cat.

No recuerdo de que color eran tus ojos, ni si eras bajita o más bien alta. Tampoco recuerdo como sonaba tu voz, ni lo estridente que podía llegar a ser tu risa. Quizás fueras hippie, snob o no te fueran esos rollos, y simplemente fueras diferente; pero eso yo no lo sé. Tal vez prefirieses los días soleados a los nublados, el té antes que el café o el baño frente a la ducha. Quizás te gustasen los pepinillos, las espinacas, los tomates o, posiblemente, odiases las verduras.
Quizás, tal vez, a lo mejor... no lo sé.
No lo sé porque nunca te tuve completa y conscientemente, y aun así te echo de menos.


Lo único que me queda escuchar de ti es que
soy tu viva imagen

sábado, 22 de enero de 2011

yesterday

-Creo que si no estuviera contigo, probablemente estaría con Paula... o tal vez con Rocío. Porque yo siempre consigo lo que quiero.
Y es cierto, lo consigue. Estuvimos tres años luchando por estar o no estar juntos: cuando él me interesaba, yo a él no. Y viceversa, cuando le gustaba, yo no quería saber nada de él. Y así estuvimos danzando durante 36 meses, hasta que por fin coincidimos en querernos al mismo tiempo.
Le miro con el gesto que sé que tanta gracia le hace. El mismo gesto que significa ¿a que viene este comentario? , pero es un gesto sin acritud, un gesto simpático de niña pequeña. Ese es nuestro juego, hacernos los heridos frente a comentarios del otro, comentarios que hacemos completamente bromeando, comentarios que tienen su gracia.
Y se acerca a mí, se pone serio. O lo que él entiende por serio, porque realmente aún no le he visto así. Es hiperactivo, extrovertido, alegre, simpático. De todo, menos serio,
-Pero tú eres mejor. Ellas son demasiado ahhhh... y tú, tú tienes algo especial que me gusta.
Y me quedo mirándole, sin saber que hacer o que decir que pudiera equipararse a eso. Y él tampoco me presiona para que diga absolutamente nada, únicamente nos quedamos mirándonos. Con un brillo especial en los ojos, el brillo que destilan dos personas que se quieren y viven el mejor de los momentos juntos.
Se acerca aún más a mí, y coge mi barbilla entre sus gruesos dedos. Me hace mirarlo desde más cerca, directa y fijamente al marrón de sus ojos, ese marrón que baña continuamente mis sueños. Los segundos pasan más rápido aún de lo de por si ya van, y ese instante dura tanto tiempo que al volver de ese maravilloso lugar que compartimos, creo que han pasado 5 años de mi vida, de golpe. Suavemente, gira mi cabeza hacía la derecha, y me da en la mejilla un beso. Un tímido beso, el mejor de cuantos me haya dado. No por ser mejor o peor, si no por los sentimientos que encierra. 

viernes, 14 de enero de 2011

we.

Y hoy, por fin, noto que todo va bien.
EVERYTHING'S ALRIGHT
Me siento en paz, agusto conmigo misma, tranquila y serena. Siento que todo está en su lugar; que las cosas definitivamente están donde debieran; que no podría desear que mi vida fuese otra porque, tal y como es, es como deseo que sea. Y sí, han habido baches, problemas y tropezones, épocas malas y otras peores... pero todo ello, es lo que me ha conducido a donde estoy.
Y eso no lo cambio por nada del mundo.
Porque... ¿quién los cambiaría a ellos?


domingo, 9 de enero de 2011

Thepast.

Lo he recorrido mil veces: contigo y sin ti, los días de lluvia, los soleados, cuando estaba triste y algo me preocupaba, cuando la alegría me invadía y cuando cada uno de mis poros gritaba tu ausencia. Agarrada a ti, atraída por la sonrisa más perfecta, besándote, susurrándote palabras nunca antes dichas, sintiendo el magnetismo de esos ojos tuyos, acariciando cada centímetro de tu piel, dejando vagar mis dedos por tu pelo, sintiendo mi piel erizada por el contacto de tus manos, la excitación causada por esos besos en el cuello, esa manera que tienes de atraerme hacia ti, despidiéndome de tus labios con ganas de no irme nunca
He recorrido el pasado mil veces.
Nunca me cansaré de hacerlo.
 

lunes, 3 de enero de 2011

Desire.

¿Para qué?
No tendría sentido, ni razón de ser aceptar algo que no es.
Es innegable, improbable, impredecible, indestructible, inmejorable, inagotable, imperdonable, intransitable, incoloro, inodoro, inverosímil.
El hecho de que te necesite más que al aire que respiro, que todos mis pensamientos sean tuyos, que mis días pasen lentos si tú no estas, que viva anhelando los momentos que vendrán y recreándome en los ya pasados. Y es precioso, pero repulsivo.
Desearte de esta manera enfermiza me resulta insoportablemente delicioso.